viernes, 25 de octubre de 2013

  
Se conoce, (y ésto ha quedado registrado en documentos históricos) que hubo hace ya mucho tiempo un rico noble, que enloqueció ante la noticia de que su hermano más joven había encargado hacer un enorme barco con las más caras y exóticas maderas extranjeras que había podido encontrar. 
  Encolerizado, el noble reunió toda su fortuna y contrató a los más renombrados carpinteros de la zona, a los que pidió que buscaran por todo lo largo y ancho del planeta la madera más cara que existiese. 
  Cuando los carpinteros escucharon su petición se echaron a reír, alegando que la madera más cara no tenía por qué ser necesariamente la mejor. 
  El noble obcecado, no los escuchó e insistió. 
  Al poco tiempo, los carpinteros habían construido el navío más espectacular que habían conocido los ojos humanos, un barco negro de ébano. 
  Cuando el noble subió a la nave y la depositaron en el agua, ésta comenzó a hundirse, (pues el ébano es la única madera de todas cuya densidad es mayor a la del agua, y no flota). 
  Los testigos dejaron por escrito que, mientras el noble se veía tragado por las aguas, le oyeron gritar desenfundando la espada: "¡revenge...!" 
  Es decir "me vengué", se entiende, de su hermano. 

Y digo yo que eso es morir con estilo, que a otra cosa no la puedes llamar salirte con la tuya. Que si necesitas algo por encima de tu propia vida, pues qué coño, muérete, pero hazlo quedándote jodidamente satisfecho. 

2 comentarios:

  1. eso siempre.hasta la muerte si es necesario.eso si.con estilo propio siempre xd.saludos!

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  2. "¡Hermano, inútil, no sabes nada de barcos. Aquí mismo te demue-blblbldkjgsdknagdj...!".

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escupe.