martes, 7 de junio de 2016

De alguna manera es cierto. 
Somos las piedras en el camino de la humanidad;
los cínicos, escépticos, estetas, locos, suicidas... 
la gente rota. 

Entorpecemos los pasos de la conocida mayoría, 
somos manchas en el expediente de la historia. 
Todos los avances, la evolución, la ciencia...
esas penosas maravillas que nos prometían la felicidad
y que los optimistas ondean al viento como banderas 
-pasando por alto los cadáveres abandonados en el asfalto-
se ven anulados cuando se nos observa.
Como un vagabundo pidiendo dinero 
frente a un museo contemporáneo. 

De alguna manera, siempre seremos los olvidados.
Porque recordarnos entorpece el progreso.
Porque somos la escoria del progreso.
Porque, si se nos recuerda, 
la historia empieza a apestar a drama. 

Héroe aquél
que de entre nosotros los marginados
aún intente alzarse para alcanzar la filantropía,
pero por mi parte sólo siento ya simpatía por los que, como yo,
sólo persiguen el punto y final
de ésta obra de teatro macabra y demente.


6 comentarios:

  1. La vida es una opera bufa,
    Nacemos sin mácula,limpios y en el caminar se nos pega la mugre como alquitrán al muro donde los lamentos son simples ecos de lo sentido.
    A veces apetece abrirse en canal... pero puede más la cobardía o pesa ,sin saber más la esperanza... así caminamos medio zombie medio vivos, al borde de la loca cordura

    Muy buen escrito, hoy me niego a morir, a pesar de quererlo, esa es mí lucha, mi batalla, mi cielo e infierno

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    1. al menos aun queda pasión en el mundo, saludos.

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  2. i consider a magnificent write . kisses andy

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escupe.