lunes, 29 de mayo de 2017

Los instantes de agonía indican un progreso de la muerte en detrimento de la vida, 
un drama de la conciencia originado por la ruptura del equilibrio existente entre la vida y la muerte.
Esos instantes sólo se producen en plena sensación de agotamiento
cuando la vida ha alcanzado su nivel más bajo. 
Su frecuencia es un índice de podredumbre y de desmoronamiento.

La muerte es la única obsesión que no puede volverse voluptuosa: incluso cuando la deseamos,
ese deseo va acompañado de un arrepentimiento implícito. 
Quiero morir, pero lamento quererlo: eso es lo que sienten todos aquellos 
que se abandonan a la nada.

El sentimiento más perverso que existe es el sentimiento de la muerte. 
¡Y pensar que hay gente a la que la obsesión perversa de la muerte impide dormir!
¡Cuánto me gustaría perder toda conciencia de mí mismo 
y de éste mundo..!


E.M.Cioran
"En las cimas de la desesperación"

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