sábado, 23 de septiembre de 2023

Encontraré la manera, 
la actitud,
las palabras.

Y luego lo haré.
Y cuando esté hecho, 
ya no existirá.

No solucionaré el problema.
Pero ya no será mi problema. 

-Lejos!-

Todo eso sucederá 
en cuanto logre dejar de llorar 
y consiga las fuerzas 
para salir del baño 
como si nada pasara
una vez más. 

Entonces sí,
entonces seré imparable. 

Como en un par de horas.
Le calculo. 
Más o menos. 

Joder, esta semana ha sido mortal. 
Y reconozco que hoy 
la he liado parda. 
La derrota es atronadora 
hasta ensordecer. 

Dos horas. 
Me concedo dos horas 
para conseguir dejar de querer morir. 

Y si en dos horas no lo he conseguido,
vamos viendo. 
Lo renegociamos o algo, 
a ver qué tal. 

Ahora llora, prenda. 
Ahora que nadie ve 
el patético desastre que eres. 

Hala, hala. 
Ridícula.