miércoles, 26 de julio de 2023


 Yo soy la
"Barbie Crisis Existencial",
vengo con un kit
de accesorios suicidas
y problemas mentales.

miércoles, 5 de julio de 2023

Reconozcámoslo;
Estoy en crisis 
desde que existo.


Tengo odio de sobra para todos.
Suelo llorar de frustración a menudo.
Nadie lo sabe, porque nadie me ve hacerlo. 
Es patético, lo sé.
Me avergüenzo de mí misma constantemente.
De hecho, me odio profundamente. 

Cambiaría todo mi ser si pudiese. 
Me resetearía por completo. 
Es más, me aniquilaría cada día. 

Siento como si tuviese una guerra por dentro, 
y yo fuera sólo el campo de batalla.

No sé cómo explicarlo, 
no concibo mi existencia.
Todo está mal en mi. 
Todo. 

Una máquina defectuosa 
ensamblada a partir
de piezas sobrantes de otras máquinas.
Nada encaja,
es aberrante. 

Y no existe cura para eso.
No es que puedas cambiar la pieza que falla,
cuando es el conjunto de todas ellas 
y cómo interactúan entre sí
lo que no funciona.

Admitámoslo,
no tiene arreglo. 

No va a terminar. 
Nunca parará por sí misma. 
La guerra sólo clama 
exterminio. 

lunes, 3 de julio de 2023

La vida, a grandes rasgos, no me interesa. 
No hay nada en su catálogo de experiencias 
que me atraiga o no me de náuseas.
Nada que me haga desear 
levantarme por las mañanas.
Nada que me impulse a seguir adelante. 
Sólo inercia, empujando montañas de desidia.

No me gusta la gente. 
Si eres humano, no te soporto.
-No es tu culpa. 
O quizá sí.
Y no me importa, 
ni voy a hacer nada por cambiarlo. 

¿Crees que debería esforzarme más? 

Ya lo intenté, lo intenté mucho.
Y no conseguí más que lecciones y castigo. 

Cuanto aprendí, es que me quiero lejos. 
Lejos de todos vosotros
y del mundo que habéis construido.

En tres décadas no he conseguido adaptarme.
-Está bien, es culpa mía.- 

Pero mejor, porque, de todos modos,
a vuestro rebaño le sobran 
unas cuantas ovejas negras, 
y sé que celebráis nuestra marcha.

No os gustan los agentes del caos, 
ni las ideas disruptivas cuando escalan. 
El individualismo nunca tuvo cabida en la tribu,
y la tribu te absorbe y te digiere, 
o te mastica y te escupe. 

Seres gregarios secuestrados 
por su código genético.

Y no digo que yo sea mejor, 
no me malentendáis. 
Soy sólo una rata apestosa y rabiosa 
vomitando bilis desde su oscura alcantarilla. 
La última mierda. 

Y desde ahí arriba, donde hay luz,
seguro que parecéis todos muy guapos,
pero desde aquí abajo os aseguro 
que puedo veros las bragas sucias a todos. 

Nunca pudisteis engañarme. 
Siempre me dió igual vuestro maquillaje. 

Sabed que no se puede disimular 
la putrefacción.