Ruptura masiva de todos los sistemas
de control de normalidad.
a lo que ya no encaja.-
Páramos yermos y grises
abasteciendo la podredumbre intelectual...
¡Y aún se alzan en agresivos atrevimientos!
¡Y aún se alzan en agresivos atrevimientos!
Insensatøs.
Dijeron que era posible,
pero nunca mencionaron el abismo.
-Tampoco lo considero traición-
En realidad no los culpo.
De haberlo sabido
quizá no habría dado el primer paso,
aunque eso
aunque eso
no justifique el motivo
que movió la mentira.
Es preocupante el aumento de suicidios.
ResponderEliminarAlgo va muy mal y nadie quiere verlo.
Besos y cama elástica (en el sentido de que no te hagas daño eh...)
Todo a su tiempo.
EliminarDisfrutemos del espectáculo entre tanto, no hay prisa.
El abismo se presume insalvable, ese es el reto, sino sería todo muy fácil.
ResponderEliminarTú crees?
EliminarNo me parece que haya nada fácil en esta vida, la verdad.
Mentiras que dan sentido al poder... Lavados de cerebro, sociedad destruida y atomizada para que el sistema siga en pie y nosotros girando en la rueda de ratón en contra de nuestros propios intereses... y que siga el circo
ResponderEliminarSaludos
Tienes una sensibilidad especial para detectar esos matices, lo que te convierte en diana obvia del sufrimiento. Estamos apañaos.
EliminarMiro el dibujo animado, y me pregunto si lo más trascendental es dar el primer paso, o quién de las tres es la primera en darlo. En todo caso, la primera, sólo por serlo, lo tiene clarísimo.
ResponderEliminarQuizá lo más trascendental no sea el primer paso, si no el efecto "llamada" que genera.
EliminarEl incremento es devastador, no por el hecho en sí, que también, es por toda esa carga que te guía a buscar como solución ese abismo.
ResponderEliminarCuando se incrusta en tu mente pueden pasar muchos años y esa cosa extraña está ahí, aguardando el momento.
A veces lo pienso; y otras más lo recuerdo.
Así, sin pensarlo mucho, se me ocurre que no hay mentira que se pueda justificar. Prefiero no pensarlo más.
ResponderEliminarBesos.
Todo se puede justificar. Aunque eso no implica nada, realmente.
EliminarEn principio, el abismo es el destino final de todo humano. Lo que ocurre es que la mayoría de individuos prefieren omitir este dato o directamente lo desconocen. La verdadera pregunta es la siguiente: ¿podrá escapar de las garras del abismo aquel humano cuyas ansias de rebelión sean más densas que la oscuridad de las insondables simas? Para vencerlo hay que aceptar su existencia y la mayoría de la humanidad es incapaz de dar ese primer paso. Una vez aceptado, creo que necesito otra copa.
ResponderEliminar¿Y si la premisa que planteas es errónea de base? ¿Y si el abismo no es el destino, porque no hay nada más que abismo? Aceptarlo seguiría siendo el primer caso, y el segundo seguiría siendo brindar por ello.
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