viernes, 25 de julio de 2025




I'M
BROKEN 




lunes, 21 de julio de 2025

Cuando Eris se presentó enfadada
en el banquete de la boda de Peleo y Tetis,
a la que no había sido invitada,
dejó caer una manzana dorada sobre la mesa
con la inscripción: 

Para la más bella.

Aquello, por supuesto, desató el caos.
-Por algo ella era la diosa de la discordia.-

Yo nunca estuve de acuerdo 
con el resultado final de aquella disputa. 
Hubo juego sucio,
Afrodita nunca mereció ganar. 
Podríamos decir 
que la meritocracia y la justicia 
no hicieron acto de presencia aquel día.

Cuando la gerente se presentó en el estudio,
enfadada porque los pantalones 
que había comprado por internet 
no le subían de las rodillas...
los lanzó sobre nosotras
como aquella maldita manzana. 

No tenían la inscripción: "para la más bella".
Sino: "talla 34". 

Que, si lo analizas, 
en los tiempos cínicos que corren... 
En fin. 

Yo soy la más alta de todas. 
Con mi metro setenta y cuatro,
ni siquiera me planteé entrar en el juego. 
Mis compañeras son llaveritos, 
mujeres en miniatura. 
Me dan envidia, ser alta es una mierda. 

Es fácil pensar 
que si le sacas dos cabezas a alguien,
seguramente también estarás 
unos diez o veinte kilos por encima.

¿No? 

En mi cabeza funciona así.
Yo soy grande y grotesca,
mientras que ellas son 
pequeñitas y adorables. 
Y ya está, lo tengo asumido.
No puedo hacer más que vivir con ello.

Por eso me sorprendió 
cuando los pantalones llegaron a mis manos
después de que, como el puto zapato de cristal,
todas intentaran ponérselos sin conseguirlo. 
Incluso me sentí atacada. 

El pensamiento que cruzó mi mente fue:
¿En serio? ¿Me estás puto vacilando?

Si no les habían entrado a ninguna de ellas,
pasárselos a la más grande/alta/gorda...
no puede ser más que un intento de burla. 
Me sentí de vuelta en el instituto.
Hasta me dolió el estómago. 

Ríete de mí, no hay problema.
Pero al menos sé lo suficientemente elegante 
como para no hacerlo de manera tan obvia. 
Y si no, hazlo a mis espaldas. 

Pues vaya, no era coña. 
No se estaban burlando de mí. 
De verdad soy la única que cabe 
en los putos pantalones de la discordia. 

Puede que ahora mismo parezca
que estoy presumiendo y que siento orgullo. 
Pero nada más lejos de la realidad. 

Estoy en plena disonancia cognitiva.
No entiendo el bug en la Mátrix. 
Ha sido un aviso estridente 
de que mi realidad no está sincronizada 
con la realidad objetiva. 

Lo que yo veo y percibo
nada tiene que ver 
con lo que los demás 
están viendo y percibiendo. 

Lo que tengo delante
no es más que un puto espejismo 
vívido como un jodido infierno,
del que no sé cómo escapar. 

Y tal vez, 
a estas alturas 
ya no haya escapatoria. 

Ser consciente de que tu realidad está alterada
no hace que la distorsión desaparezca. 
Estoy jodidamente atrapada. 









domingo, 13 de julio de 2025




No pienso cambiar por nadie.
Sois vosotros los que tenéis el problema.