viernes, 16 de mayo de 2025

Llevaba tiempo sin hacerlo tan 
*bien*.

Cardio. Ayuno. Cardio. Estrés. Ayuno. Cardio. Insomnio. Obsesión. Ayuno. Ansiedad. Cardio.  Atracón. Vomita y sigue. Sin mirar atrás. Hasta que te reduzcas a la puta nada absoluta y te reviente el corazón. 

4'5 Kgs menos en una semana. 

Palmadita en la espalda... 
Pero tendrían que haber sido seis.
Puedes hacerlo mejor.

Quizá no estés gorda,
pero ERES una gorda.
Y siempre lo serás. 

Al menos disimula. 

Sigue.
Más. 
Peor.

Enfermizamente, como tú sabes. 
Es la única manera. 

A ver si entre tanto te mueres
de una maldita vez. 

Ahg. 








4 comentarios:

  1. Morirás pero visto lo que dura la eternidad para qué vas a adelantarlo, no?
    No revientes eh...

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    1. La eternidad no se experimenta. Por eso es absurdo temer a la muerte, porque es temer algo que no vas a experimentar, de lo que no vas a ser consciente.

      Reventar o no reventar...esa es la cuestión, como diría Shakespeare xd

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  2. Kiffi. Hemos venido experimentando la eternidad desde el big bang. Todo la realidad conocida, hasta ahora, nació de esa singularidad. Si nada se crea ni se destruye, solo se transforma, entonces vienes cambiando de formas durante 14 mil millones de años, hasta llegar al cuerpo que eres hoy. Va un abrazo.

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    1. La materia con la que estás construido es lo que es "eterno", no tú.

      Tú eres una consciencia efímera que habita esa materia reciclada, que será otra cosa que nada tendrá que ver contigo cuando tú hayas desaparecido, porque tu consciencia (osea, tú) no es eterna y morirá contigo.

      No, no serás un ave del paraíso en tu siguiente vida. Como mucho, con suerte, algunos de los átomos que te componen se reutilizarán en otro ser vivo que no serás tú, y que tendrá su propia consciencia.

      No caigas en falacias sólo porque suenen bonitas y esperanzadoras, abraza el miedo a la aterradora realidad; es más honesto.

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escupe.