Rota,
pero reensamblada.
De forma aberrante;
grotesca.
Pero sigo en pie,
¿no?
Más o menos.
Así que todo bien.
Todo bajo control.
Específicamente yo
en las manos de mis demonios.
Últimamente
se están dando un puto festín
con lo que queda de mí, ¿eh?
Y es jodida,
esa sensación de ser
invencible.
Imparable.
¿Sabes?
Como si pudieras con todo,
mientras te reduces a cero,
ardiendo en ese infierno
que te quema por dentro.
Ese que nadie percibe.
Que sólo es mío.
Que ya es una especie de hogar
que cuesta abandonar.
De todos modos,
fuera hace frío.
Con los años todo irá mejor.
ResponderEliminarMis demonios me tienen miedo... y lo que les espera...
No, si yo me llevo bien con ellos; tenemos el mismo objetivo: acabar conmigo. Somos un equipazo xd
EliminarEntre la nada y el vacío por ahí andamos... En este tránsito circense busco la rendija donde huir a la ermita donde pueda dejarme en paz... El poema que has parido es puro thrash metal
ResponderEliminarSaludos
Basura mental es una buena forma de definirlo xd
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