Es difícil conectar con otros.
Casi imposible, en realidad.
Pero es perturbador
cuando conectas con alguien
y esa persona resulta ser un monstruo.
Porque,
¿qué dice eso de tí?
¿Verdad?
Y bueno, no importa.
Porque nada importa
y nada me importa,
ni siquiera yo misma.
Pero, aún así, qué ingenua de mierda.
Es como si nunca me cansara
de ser imbécil.
Interesante reflexión.
ResponderEliminar¿Será que los monstruos son capaces de ponerse máscaras que hacen de espejo de lo que necesitas?¿Será que somos monstruos también?¿Conectar es posible siquiera?¿Quizás deberíamos desconfiar de con quién conectamos y confiar en quien no tiene nada que ver con nosotras?
Toda la vida intentando huir de la indiferencia para que resulte ser el lugar seguro. Cuando le interesas a un monstruo, estás perdido.
No creo que haya un lugar seguro, pero desde luego la indiferencia se le parece bastante.
Eliminar