miércoles, 8 de julio de 2026

Hablemos de lo que le pasa a una persona 
que ha sido emocionalmente ignorada 
toda su vida:

Su cuerpo no grita, se tensa. 
No explota, se insensibiliza. 
No pide ayuda, lo aguanta y, en silencio, 
le guarda rencor a todos por permitirlo. 

Su sistema nervioso aprendió una regla: 

No necesito. 
No quiero. 
No espero. 

Asi que ahora, 
descansar se siente inseguro. 
La alegría se siente sospechosa. 
El amor se siente condicional. 

Y cuando su cuerpo por fin dice: 

Ya no puedo con esto. 

Todos se sorprenden. 
Porque se veía bien. 

No. 

No estaba bien. 

Era invisible, cabrón. 

Y aquí está la mierda: 

Tu cuerpo no te está traicionando. 

Te está diciendo la verdad. 



2 comentarios:

  1. Me gustaría ser como tú.

    Ojalá ni cuerpo hubiera aprendido esa regla.

    No quiero.
    No necesito.
    No espero.

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escupe.