jueves, 19 de junio de 2025

Yo nunca he sido
una prioridad para nadie. 

No es nada nuevo;
ya debería tenerlo más que asumido.

Y sin embargo,
a veces me encuentro llorando
desconsoladamente 
como si acabase de darme cuenta. 

Como si acabase de ser consciente de pronto
y no llevase toda la vida 
actuando en consecuencia.

Practicando la autosuficiencia.
Encargándome de mí misma
sin pedir ni esperar ayuda ni interés. 
Intentando no molestar. 
No ocupar espacio. 

Soy invisible, y está bien. 
Tampoco quiero ser vista. 

Supongo que todo el mundo está igual. 
Cada cual encargándose de sus propias mierdas,
muy ocupados para atender las de los demás.

Y lo entiendo. 
No espero otra cosa. 
Así es como funciona.
Lo sé.

Pero no funciona.

Y a veces duele. 
Duele la hostia. 

Da igual, a nadie le importa.
Y a mí tampoco debería. 
Pero a veces no puedo dejar de llorar. 

Y me odio profundamente por ello. 











11 comentarios:

  1. Dicen que el que canta su mal espanta... No sé... Llorar es sanador como reír. Pero no te mortifiques tanto. Hace tiempo ya que me da bastante asco la especie humana. Somos una especie genocida, servil, gregaria, hipócrita, ruin... Y no te odies no vale la pena...
    Saludos

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    1. Comparto tu opinión, por eso tengo escrita la definición de misantropía en el lateral del blog.
      Pero llorar es debilidad.
      Incluso encerrada en el suelo de un baño a oscuras cuando nadie te ve.
      Especialmente ahí.

      El odio que profeso hacia el ser humano resulta irrisorio comparado con el que siento hacia mí misma, a veces. A menudo.

      Da igual, no me hagas caso.
      Gracias por tus palabras.

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  2. Lo cierto es que creo que cada uno está igual, lo que cambia es la actitud, unos saltan por las ventanas, otros asaltan la ventanilla de un banco, pero es cuestión de tiempo que acabemos en el mismo sitio. A veces yo tamnbién odio al ser humano pero de diario suelo sentir simplemente indiferencia.

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    1. Parece que hemos construido un mundo inhabitable. Somos gilipollas como especie y como individuos, no puedo esperar a ver cómo nos autodestruimos del todo.

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  3. Me encanta como escribes Kiffi… me resulta terriblemente atractiva la voracidad de tu sencillez. Y creo que calzamos el mismo numero de pie, porque tus palabras resuenan como si fueran el eco de las mías.
    Un saludo desde el pasado!

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    1. ¿Desde qué pasado me hablas?¿Tienes a mujeres ardiendo en la plaza del pueblo a grito de "bruja!" o es más rollo "miro alrededor y veo dinosaurios"? Ubícame xd.

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    2. Confío en que pudiste ubicarte tu misma al ver tu comentario. Pero por si las dudas, decirte que se trata de un pasado irreal porque nunca dejo de ser presente.

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  4. Dicen que ya nadie cuida de nadie. Pero es mentira. Lo que ocurre es que quedamos pocos.
    Las personas necesitamos contacto, empatía, quietud en las relaciones humanas... Pero el ritmo de nuestra sociedad no permite nada de eso. Yo sé cómo se sienten esas palabras que hoy has escrito y es una putada de las gordas. Una gran putada, sí...

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    1. No sé si necesito contacto y empatía. Quizá sólo necesito fumarme hasta perder la consciencia, y ya se me pasa.

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  5. Seguro que lo fuiste, no es por consolarte porque luego dejaste de serlo, como y como otros... de recién nacida seguro que fuiste prioridad... pero luego, pasó el tiempo y nos almacenaron en el mundo imbécil.

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    1. Quizá sí, quizá simplemente no tengo la capacidad de sentirme importante para nadie. Todo es posible, nunca lo sabremos.

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escupe.