Hay algo que nadie te cuenta
sobre el momento crítico
en que te plantas y dices:
BASTA.
Y es que,
antes de llegar a eso
te destruyes por dentro completamente.
Tocar fondo es, de hecho,
un requisito imprescindible
para llegar a ese punto.
No ves la salida.
No hay ninguna luz
en mitad de esa jodida oscuridad
que te está devorando.
Y ya sólo eres tristeza y rabia.
Porque sabes
que vas a perderlo todo
por haberte traicionado
durante tanto tiempo.
Y ya no te queda nada.
Pasas años tratando de encajar
en un molde que no es el tuyo.
Persiguiendo metas
que no son las que quieres.
Cargando expectativas
que no te dejan respirar.
Y un día,
sin tenerlo planeado,
sin verlo venir,
el mundo se te viene encima
y dices:
SE ACABÓ.
No es valiente.
Es desesperado.
De la peor manera.
Pero sucede algo importante:
de repente, por primera vez,
sentirte culpable
te ayuda a avanzar.
Te muestra que algo tiene que cambiar.
Y cuando dejas de fingir ser
lo que otros esperan de tí
es cuando puedes realmente
empezar a ser
quien de verdad eres.
Le pese a quien le pese.
Es así.
ResponderEliminarTal como dices.
Pero no lo decides... lo HACES PORQUE YA NO PUEDES MÁS.
Qué otra solución hay?
NINGUNA.
Bueno es una decisión porque siempre tienes otra opción, que es morir. ¿no?
EliminarEl problema es cuando se toca fondo y se sigue cavando... Ay de los que viven de la aprobación de los demás; del qué dirán; de la esclavitud de las apariencias; del banal consumismo; de querer ser gregario a cualquier necedad... dejar de "fingir ser," sin duda , una sabia decisión...
ResponderEliminarSaludos
Seguí cavando hasta Australia, atravesando todo el maldito planeta. El verdadero problema es cuando empiezas a ser quien eres, y resultas ser un monstruo. Pero eso es sólo problema de los demás xd
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