miércoles, 3 de diciembre de 2025

 Al final me he echado a llorar 
delante de él. 

Era lo último que quería, 
pero he acabado colapsando. 

- Ahhhg... lo que aparenta ser tan fuerte,
a menudo resulta ser tan delicado...-

Es que me dolía demasiado. 
Un dolor anómalo que no podía...
ubicar, localizar. 

Un dolor pesado 
que parecía flotar alrededor de todo mi cuerpo.

Un dolor que vibraba en mis oídos 
con un pitido constante... 
que parecía anunciar el fin
de alguna emisión de radio lejana
que llevaba años sonando en mi cerebro
sin que ni siquiera me hubiese dado cuenta. 

Un dolor paralizante que me secaba la boca 
y hacía temblar mis manos. 

Un dolor inexplicable. 
Incalculable. 
Inimaginable.


Dolor.
Dolor en estado puro.

Ha sido casi una obra maestra, 
lo reconozco.









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escupe.