viernes, 6 de junio de 2025

Hay algo que nadie te cuenta
sobre el momento crítico 
en que te plantas y dices: 

BASTA.

Y es que, 
antes de llegar a eso
te destruyes por dentro completamente. 

Tocar fondo es, de hecho, 
un requisito imprescindible 
para llegar a ese punto. 

No ves la salida. 
No hay ninguna luz 
en mitad de esa jodida oscuridad 
que te está devorando. 

Y ya sólo eres tristeza y rabia.

Porque sabes 
que vas a perderlo todo
por haberte traicionado 
durante tanto tiempo.

Y ya no te queda nada.

Pasas años tratando de encajar 
en un molde que no es el tuyo. 
Persiguiendo metas 
que no son las que quieres.
Cargando expectativas 
que no te dejan respirar. 

Y un día, 
sin tenerlo planeado,
sin verlo venir,
el mundo se te viene encima 
y dices:

SE ACABÓ.

No es valiente. 
Es desesperado. 
De la peor manera. 

Pero sucede algo importante:
de repente, por primera vez,
sentirte culpable 
te ayuda a avanzar. 

Te muestra que algo tiene que cambiar.
 
Y cuando dejas de fingir ser
lo que otros esperan de tí 
es cuando puedes realmente 
empezar a ser 
quien de verdad eres.

Le pese a quien le pese. 








4 comentarios:

  1. Es así.
    Tal como dices.
    Pero no lo decides... lo HACES PORQUE YA NO PUEDES MÁS.
    Qué otra solución hay?
    NINGUNA.

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    1. Bueno es una decisión porque siempre tienes otra opción, que es morir. ¿no?

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  2. El problema es cuando se toca fondo y se sigue cavando... Ay de los que viven de la aprobación de los demás; del qué dirán; de la esclavitud de las apariencias; del banal consumismo; de querer ser gregario a cualquier necedad... dejar de "fingir ser," sin duda , una sabia decisión...
    Saludos

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    1. Seguí cavando hasta Australia, atravesando todo el maldito planeta. El verdadero problema es cuando empiezas a ser quien eres, y resultas ser un monstruo. Pero eso es sólo problema de los demás xd

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escupe.