domingo, 10 de julio de 2022
viernes, 8 de julio de 2022
lunes, 4 de julio de 2022
jueves, 30 de junio de 2022
sábado, 25 de junio de 2022
martes, 21 de junio de 2022
lunes, 20 de junio de 2022
miércoles, 15 de junio de 2022
jueves, 9 de junio de 2022
martes, 7 de junio de 2022
miércoles, 1 de junio de 2022
jueves, 26 de mayo de 2022
Bueno.
Cuando tenía 5 años me adelantaron de curso. Me salté primero de primaria, pero seguía estando en el mismo colegio, por lo que todo el mundo me tenía ubicada como "la superdotada" (cosa que yo nunca me consideré), y comenzó una campaña de bulling, violencia y marginación contra mi persona, que me persiguió hasta el instituto y bachillerato.
En mi soledad me refugié en la comida y engordé, por lo que todo empeoró.
Yo a mi amiga imaginaria la llamaba Helena.
En realidad tenía todo un mundo imaginario con todo tipo de personajes, construí un universo tan complejo que aún a día de hoy me persigue.
Me esforcé mucho en mis estudios pensando que era la única manera de escapar del pueblo que me torturaba, con la esperanza prometida de que la universidad sería un nuevo comienzo, y podría empezar de cero y reinventarme. Iría a vivir a una ciudad donde nadie me conocía, ni sabía nada de mi, ni de mi pasado... podría ser quien yo quisiera.
Pues no.
El segundo año acabé en un piso compartido con una anoréxica y una bulímica. Las tres estábamos gordas, y aquel año fue un bizarro infierno que me sumió en la oscuridad de los trastornos alimenticios, que a día de hoy me han llevado a estar por debajo de mi (teórico) peso saludable. Empecé a tatuar.
Luego dejé la universidad, el último año. Aunque mis notas habían bajado, seguían siendo buenas, pero no había futuro, ni esperanza en el horizonte. Sólo oscuridad.
Me comió la depresión. (sigo en ello).
Y a día de hoy me pregunto de qué coño va la vida mientras fumo petas y sobrevivo de café con leche desnatada y sacarina.
Pd. Os dejo esta joyita de temazo/videoclip que me acompañó y me sigue acompañando.
lunes, 23 de mayo de 2022
sábado, 21 de mayo de 2022
miércoles, 18 de mayo de 2022
martes, 17 de mayo de 2022
viernes, 6 de mayo de 2022
jueves, 28 de abril de 2022
viernes, 22 de abril de 2022
miércoles, 13 de abril de 2022
Nada es importante:
¿Qué importancia puede tener que yo me atormente, que sufra o que piense? Mi presencia en el mundo no hará más que perturbar, muy a mi pesar, algunas existencias tranquilas y turbar –más aún a mi pesar– la dulce inconsciencia de algunas otras. A pesar de que siento que mi propia tragedia es la más grave de la historia –más grave aún que la caída de los imperios o cualquier derrumbamiento en el fondo de una mina– , poseo el sentimiento implícito de mi nimiedad y mi insignificancia. Estoy persuadido de no ser nada en el universo y sin embargo siento que mi existencia es la única real. Más aún: si debiera escoger entre la existencia del mundo y la mía propia, eliminaría sin dudarlo la primera con todas sus luces y sus leyes para planear totalmente solo en la nada. A pesar de que la vida me resulta un suplicio, no puedo renunciar a ella, dado que no creo en lo absoluto de los valores por los que debería sacrificarme. Si he de ser sincero, debo decir que no sé por qué vivo, ni por qué no dejo de vivir. La clave se halla, probablemente, en la irracionalidad de la vida, la cual hace que ésta perdure sin razón. ¿Y si sólo hubiera razones absurdas de vivir? El mundo no merece que alguien se sacrifique por una idea o una creencia. ¿Somos nosotros más felices hoy porque otros se sacrificaron por nuestro bien? Pero, ¿qué bien? Si alguien realmente se ha sacrificado para que yo sea hoy más feliz, soy en realidad aún más desgraciado que él, pues no deseo construir mi existencia sobre un cementerio. Hay momentos en los que me siento responsable de toda la miseria de la historia, en los que no comprendo por qué algunas personas han derramado su sangre por nosotros. La ironía suprema sería darse cuenta de que ellos fueron más felices de lo que nosotros lo somos hoy. ¡Maldita sea la historia!
" Cada vez que te oigo decir que estás gorda, me dan ganas de pegarte un guantazo.


