domingo, 20 de febrero de 2022
Temo al futuro que
será mío.
-Demasiado oscuro para ver,
demasiado ruidoso para escuchar.-
Y el pasado tiene sus manos
alrededor de mi cuello.
Simplemente ser consciente
no es suficiente,
¿VERDAD?
Piensa antes de cruzar la línea.
Piensa cómo es el comienzo,
colapsando sobre el final.
¿Estás comenzando una nueva tendencia
o solo persigues tu cola de nuevo?
Seamos honestos:
No tengo corazón,
no podría importarme menos.
Restablece el ciclo.
¡RESTABLECE EL Ciclo!
-Toma cobertura,
esto podría durar toda la noche.
En fin,
tengo cierto gusto
por la apatía.
martes, 15 de febrero de 2022
Año 2032.
He sobrevivido
a la vigésimo séptima ola de Covid
gracias a ser una antisocial con tendencia
al ostracismo autoinfligido.
He vendido mi globo ocular izquierdo.
Y un riñón.
Y a mi abuela.
Ya sabes, desde que Putin nos cortó el gas,
el pluriempleo y la prostitución
ya no eran suficiente
para pagar la factura de la luz.
Aunque al menos la radiación
de las bombas nucleares
alumbra el cielo nocturno
con ese romántico resplandor verdoso.
Como una cínica y letal aurora boreal.
A los Youtubers les han convalidado
(por fin) el título de medicina.
Y el de vulcanólogos.
Y a nadie parece importarle
que los pantalones de campana
y las jodidas hombreras
vuelvan a estar de moda.
Debería haberme suicidado
en el primer confinamiento.
El último día de la primera cuarentena.
domingo, 6 de febrero de 2022
Por cada golpe
hay un principio.
Pero sólo la desintegración absoluta
puede empezar a parecerse a un final.
- ¿Recuerdas las carcajadas? -
RECUERDA.
(((...las mías?)))
REÍAS.
El sabor de la sangre en mi boca.
La quemazón en la mejilla.
La tierra clavándose en mis manos.
Y aquel pitido en mi oído
que alejó los sonidos del mundo.
Sus caras a mi alrededor.
Lo recuerdo.
- Y empezaste a reír.
Una risa muy leve.
Creyeron que lloraba.
-¿Pararon?
NO.
Y la risa creció.
Y poco a poco,
mis carcajadas silenciaron las suyas.
Entonces me soltaron
y respiré la seria confusión de sus miradas.
Yo seguía riendo y escupiendo sangre.
Grotesca imagen se encontró la profesora
para cuando se dignó a aparecer
por aquel maldito lugar infernal.
PF.
Tarde y mal,
como siempre.
Para entonces ya tenía bien claro
que nadie iba a venir a salvarme.
Me gustaría decir que seguí riendo
y que le enseñé mi dedo corazón
mientras se acercaba.
Pero lo cierto,
es que se me cortó la risa de golpe.
sábado, 5 de febrero de 2022
Basura,
basura mental.
Se acumula y amontona
en mi cabeza.
Por todas partes.
RUIDOSA.
Ruido de fondo,
Como un zumbido constante,
como...
RADIACIÓN.
-Se escuchó una explosión-
Jodidamente más fuerte
que el puto Big Bang.
Como algo muy importante
quebrándose.
-Reventó desde dentro hacia afuera-
La onda expansiva atravesó mi cuerpo
y salió por mi piel.
En todas direcciones.
A veces percibo
el horizonte del cráter
desde la zona cero.
Cuando la niebla baja.
martes, 1 de febrero de 2022
viernes, 28 de enero de 2022
viernes, 21 de enero de 2022
Veo que te has dado cuenta al fin
de que no me importa.
Si te fijas bien, nunca lo hizo.
Simplemente he caminado por años
y de alguna manera he encontrado
el fin de los mundos.
Sólo una figura sentada
en el borde del fin
balanceando sus pies
colgados hacia la nada.
Tampoco hace falta que vengas.
Aquí sólo se puede jugar
a ver quien se estrella antes contra el suelo.
viernes, 14 de enero de 2022
¿Qué te trae a objetos perdidos?
¿Qué te trae... por aquí?
¿Quieres unirte a mi?
Ahórrate la simpatía porque
últimamente parece
que todo el mundo prefiere ser
mi enemigo.
¡Ven a jugar!
(pero podría dispararte en la cara)
Bombas y balas sobre el tablero.
¡Lo que necesitamos por aquí,
es un poco de pánico!
Hagamos que esta ciudad
se convierta en cenizas.
Todo esto está tan...
patéticamente pulcro.
Salvo sus palabras en la pared
que rezan por mí caída.
Y la risa en los pasillos,
y la forma en que he sido llamada.
domingo, 9 de enero de 2022
miércoles, 15 de diciembre de 2021
Dulce sufrimiento...
¿Por qué hacerse daño?
-Vuelves a empezar.-
Solo soy un ser sin importancia.
Sin él, soy un poco paranoica
y deambulo sola por esta tierra.
(Un último baile...
para olvidar mi inmensa tristeza.)
Remuevo el cielo, el día, la noche.
Bailo con el viento, la lluvia.
Un poco de amor, una pizca de ...
Y bailo.
Y en el ruido,
corro y tengo miedo.
¿Ya es mi turno?
Viene el dolor.
Me dejo llevar...
Y vuelo.
¡Cuanta esperanza!
En este camino.
En la ausencia.
Por mucho que me esfuerce,
mi vida es sólo una
decoración.
jueves, 9 de diciembre de 2021
martes, 30 de noviembre de 2021
martes, 9 de noviembre de 2021
lunes, 13 de septiembre de 2021
sábado, 14 de agosto de 2021
miércoles, 11 de agosto de 2021
lunes, 26 de julio de 2021
sábado, 10 de julio de 2021
Charla distendida con mi colega el flaco.
En algún punto de la conversación, me cuenta lo contento que está porque finalmente subió de 64kgs, celebrando que con mucho esfuerzo está consiguiendo engordar un poco y se ve mejor.
Me contagia por un momento su alegría por el tema, y se me ocurre compartir la mía:
Cuando le digo que yo por fin he bajado de 60kgs, pierdo el control de la conversación.
Se le tuerce la expresión y empieza a decirme escandalizado que medimos lo mismo, y que aunque él sea un hombre y yo una mujer, sigue siendo demasiado poco para mí estatura. Que lleva ya mucho tiempo pensando que estoy muy flaca, y que siempre ha pensado que tengo algo mal en mi cabeza con el tema. (lol).
Me echa la charla.
No se cómo me escabullí de eso.
Aquí sigo, esquivando balas que yo misma disparo, no puedo bajar la guardia ni un segundo.
miércoles, 7 de julio de 2021
miércoles, 30 de junio de 2021
lunes, 21 de junio de 2021
Llevo todo el día con un tremendo
BLOQUEO ARTÍSTICO.
Estoy hecha mierda, a punto de acostarme,
son las doce y media de la noche.
Y ahora, precisamente AHORA
me llega la inspiración
y brotan las ideas,
los demonios se callan
para dejar espacio a las musas.
Funciona así.
No es como si pudiera acostarme
y dejar las ideas aparcadas para mañana.
Porque mis neuronas vibran
y se van intensificando,
acumulando toda esa energía creativa
que sólo puedo liberar dibujando.
Porque llevo todo el día mirando
el infinito blanco del papel vacío,
tirando un boceto detrás de otro
a la puta basura.
Y ahora que me había rendido
empiezo por fin a escuchar la música.
Así empieza otra noche insomne más.
domingo, 20 de junio de 2021
domingo, 13 de junio de 2021
¿Quién recibiría tu rabia?
¿Un ladrón? ¿Un pederasta?
¿Un... Líder mundial?
Ésta decisión traiciona todos los secretos
y desvela tus verdaderas intenciones.
Pregúntate, en ese abismo oscuro:
Dispuesto a atacar a tiro certero...
¿A quién matarías?
Respóndeme y yo
le daré a tu rabia una voz con fuerza
para que la oiga el mundo.
Y recuerda que
la crueldad te hace parecer débil.
domingo, 6 de junio de 2021
miércoles, 2 de junio de 2021
Todos hemos pasado por este camino
una o dos veces...
Juro que pensé que nunca
iba a volver a casa.
Paciencia.
-Se que es bastante difícil para ti. -
Vengo con las manos vacías.
El suelo está callendo
justo donde estoy retrocediendo.
-¡Solo estoy lejos en la oscuridad!
Todos ellos hablan
acerca del día que caí.
A veces me paro frente a la multitud...
Quebrantada.
Yo fui de ellos una vez.
Nunca me tomé el tiempo
mientras estuve allí.
Yo nunca los dejaré...
No, nunca los dejaré intensificarse.
miércoles, 21 de abril de 2021
domingo, 18 de abril de 2021
sábado, 17 de abril de 2021
viernes, 16 de abril de 2021
A éstas las llamo
"ojeras de artista".
Que no duermo bien y la vida me estresa.
Que no me sale de los cojones maquillarme,
y estoy cómoda con una sudadera gigante
llena de años de desgaste nada lujosa
y me importa una mierda.
Que el look femenino es incómodo
y tengo frío.
Siempre tengo frío.
Y estoy cansada.
Si parezco una vagabunda ya me da igual.
Nunca me importó demasiado.
Que la inspiración siempre llega
a las 3 de la mañana,
y tengo que estar ahí para cazarla en el papel, porque es mi maldito trabajo, joder.
No es estar guapa para que tengas
algo bonito que ver mientras te pincho.
Las miraditas de desaprobación
os las podéis meter bien profundo por el recto.
Y dejad un hueco ahí adentro
para esos comentarios jocosos de
"con lo guapa que eres, si te arreglaras..."
en caso de que vuestra cabeza
no esté ocupando ya todo el espacio
en vuestro maldito culo.
Putas zorras de uñas monstruosas
y pestañas de plástico.
Dejadme en paz joder.
martes, 13 de abril de 2021
- Hablemos de la soledad.
Hablo mucho sola.
Es el resultado
de pasar muchas horas sola.
(!) No se lo digas.
¿Qué haces?
Lo cierto es que llevo haciéndolo
desde que era bastante pequeña.
Resulta que me gusta hablar,
lo que no me gusta es la gente.
BAH!
- De alguna forma se acabaron generando distintos alter egos que construían una conversación.
*CONVERSACIONES AL VACÍO.*
Que patética.
Dejó de ser un monólogo, ¿entiendes?
Pero la costumbre...
En fin, fueron cogiendo fuerza.
Se acabaron "independizando"
de mi psique.
VOCES.
Rápidamente comprendí
que la gente te mira con malos ojos.
Suponen que estas loco si se te escapa
alguna respuesta en público.
- ¿Estás loca?
No.
No así, al menos.
Yo las genero y de alguna forma, controlo.
Me gustaría que fueran reales.
*mentira*
A veces.
No, en realidad no me gustaría.
Pero están ahí.
Me hacen compañía.
Hasta trabajando.
Dibujando, pero también tatuando.
Las mejores conversaciones
las he tenido en mi mente, en mis mundos,
mientras trinchaba a alguien.
Si pudieran escuchar mis pensamientos...
Pobres incautos incapaces
de perturbar mi soledad.
Llorad fuera de mis cascos,
a millones de kilómetros de mi.
Cada pensamiento tarda un segundo
en vomitar el siguiente.
Abro WhatsApp, busco la conversación.
Descargo las fotos de referencia.
Las paso al correo, las abro desde el pc.
Busco nuevas referencias para refinar.
Comparo y filtro, descargo.
Voy al escritorio en busca del photoshop.
Pero la app de Discord no está de acuerdo.
No hay escritorio, sólo Discord bloqueado.
No hay tiempo para reiniciar.
Busco en inicio el photoshop.
Se me crashea el cerebro y pincho illustrator.
El illustrator tarda un siglo en abrirse.
Se peta el pc un rato. Se termina de abrir y lo cierro. Sigo buscando el puto photoshop.
Discord sigue petado. Ventiladores a tope.
La clienta de los cojones escribiendo por WhatsApp porque un punto de medio milímetro se le ha borrado y es un drama.
Ganas de presentarme en su casa
y tirarle mi portátil a la cabeza. Paso de ella.
Busco las fotos de nuevo en el móvil.
Las abro con el editor de fotos de mierda
del móvil que no sirve para nada.
Retoco y monto como tristemente puedo
mientras se reinicia el portátil.
Las mando al correo, (otra vez).
*un millón de actualizaciones pendientes más tarde* Espero a que encienda.
Las descargo ya medio retocadas,
el photoshop no quiere arrancar.
Al final tardo menos dibujando a mano.
Más clientes escribiendo.
Todos quieren cita el mismo día.
Por supuesto en fin de semana, porque a nadie le importa si no tengo días libres.
Aún no me he podido ni duchar.
Se me van dos horas
y no he terminado
de empezar a currar.
La vida es así.
Y así no se puede.
lunes, 12 de abril de 2021
viernes, 2 de abril de 2021
miércoles, 31 de marzo de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. No llores.
No llores. No llores. No llores. Joder.
sábado, 20 de marzo de 2021
Oh, y la zorra de la clienta.
Mención honorífica para ella,
por sus largos e intensos días
manteniendo firmemente
una gran actitud de
TOCAPELOTAS.
Porque yo a lo mejor no soy normal,
pero cuando voy a un restaurante
trato a todos los camareros
con el mayor de los respetos.
No por educación,
sino por un sencillo principio que dicta
que si no quieres ingerir fluidos humanos,
tratas bien al que te sirve la comida.
Es muy básico y aplicable a todo.
Si la comida te puede sentar mal días,
un peluquero que te hace un mal corte se soluciona en un mes...
¿¿¿Y tú tienes las pelotas de joder a quien te tatúa????
Que te puedo joder de por vida,
¿Ésto es en serio?
Te lo replanteo, maja:
¿De verdad quieres ir el resto de tu vida
con una polla oculta a simple vista
tatuada en tu brazo para que se vea
a 3 metros de distancia?
NO jodas conmigo,
que ya estoy muy harta de la vida,
y no os dais cuenta de que tengo
muchísimo poder en mis manos
cuando os entregáis a mi.
Vivís sumergidos en
EL PUTO ESTADO DE CONFIANZA.
No entiendo cómo seguís con vida.
Me tienes hasta los cojones.
martes, 16 de marzo de 2021
Un mensaje inesperado ilumina la pantalla, un mensaje de sólo tres palabras.
-Es mi colega hecho polvo.-
Él forma parte de un selecto grupo de personas, mi más cercano e íntimo círculo.
Son un pequeño grupo privilegiado,
no rompo mi soledad por cualquiera.
En la acogedora seguridad del refugio,
santuario y templo sagrado que es mi cueva,
la cafetera ronronea en el fuego.
Mi colega se lía un may mientras me describe un amargo relato repleto de giros inesperados y caprichosas desgracias.
El llanto contenido en su voz.
La humedad en sus ojos.
La sonrisa forzada,
como tratando de restar importancia.
El humor como estrategia defensiva.
Manos temblorosas, nerviosas,
buscando algo a lo que aferrarse.
Mirada huidiza, posición corporal tensa.
Escucho atentamente sin mediar palabra
mientras preparo y sirvo el café.
Durante un largo rato lo observo liar,
pero no lía.
Mantiene el may en la mano,
a medio hacer,
sin terminarlo.
Revive los hechos según los relata,
y aunque se esfuerza mucho en disimularlo,
puedo ver claramente que está afectado.
No digo nada, sigo escuchando y le lío uno,
se lo prendo y se lo paso encendido.
A cada calada va desapareciendo el llanto contenido, noto cómo se calma levemente.
La postura tensa se va relajando,
comienza a mantener la mirada,
la falsa sonrisa va desapareciendo.
Para cuando lo apaga en el cenicero ya no hay velos ni pantomimas, el tono del discurso es más crudo, sincero, sin filtros.
Se muestra vulnerable y sin tapujos.
Puede que sea por el may y el café.
O porque le escucho sin juzgarle.
Tal vez solo necesitaba desahogarse.
Soy la única persona
que le ha preguntado si estaba bien.
Joder.
Lo cierto es que yo siempre escucho.
En este pequeño círculo siempre soy yo a quien acuden en confidencia cuando en las horas bajas buscan cobijo emocional.
Cuando necesitan a alguien
a quien confiar un secreto,
derramar lágrimas
o reformular la realidad
para dar sentido a la existencia.
Irónicamente.
Me pregunto qué pasaría
si les hiciera yo lo mismo.
Si les vomitara encima toda la oscuridad
que ellos apenas intuyen
que siempre he llevado dentro.
Creo que fliparían.
lunes, 15 de marzo de 2021
He empezado a pensar que
la soledad es una entidad por si misma.
- ¡Cuidado! Disocias.
Es por el modo en que te relacionas con tu entorno, quién sabe desde cuándo...
... O por qué. ¿Por qué?
Es como un fluido denso.
Todos respiran oxígeno alrededor,
mientras tú atraviesas el océano
aguantando la respiración
caminando bajo el agua.
- Sola.
NO,
SIEMPRE.
Cuando la soledad viene todo se densifica.
El agua que atravieso parece mantequilla.
- Como el petróleo adherido
a cada centímetro de existencia.
Aquí en el fondo es difícil moverse.
Todo el peso del mar sobre tu cabeza.
Está oscuro, hay depredadores abisales.
- Pero la soledad trae luz.
Te empuja a la introspección.
Indaga de nuevo.
Cómo cuando eras pequeña.
Oh no. En la introspección estoy yo.
Y no estoy segura de querer encontrarme.
Demasiados años de entrenamiento.
Demasiada soledad.
-¿Autocompadecencia a éstas alturas?
¿En serio?
NO.
Cuando más tiempo pasé sola
más tiempo quería estarlo.
Es curioso.
Ahora lo ansío.
viernes, 12 de marzo de 2021
Sólo una pregunta:
Si la máquina de la farmacia me quita centímetros a placer, (porque varía desde 1,72 hasta 1,75)....
¿Quién me asegura a mí que no me está quitando también kilos?
En ese caso estaría pesando mucho más de lo que pone ahí.
Imposible fiarse.
La máquina miente.
NO ES
SUFICIENTE.
Objetivo: - 19
-me miro en el espejo y me veo igual que cuando pesaba casi 100 kgs.
jueves, 11 de marzo de 2021
miércoles, 10 de marzo de 2021
Verás,
a veces crees que es jueves en miércoles.
Porque tienes tantas cosas en la agenda
que el móvil se declara en huelga.
Y mañana tendrás
que vivir de nuevo este miércoles.
Con todo su estrés,
ansiedad y angustia.
Por dos.
Otra vez.
Porque hoy no era jueves.
Despierta o desaparece ya, coño.
Maldición.
Hostia, joder.
Mierda.
martes, 2 de marzo de 2021
sábado, 20 de febrero de 2021
Un número desconocido ha estado llamando.
Durante una semana, cuatro o cinco veces al día.
Cada vez que el móvil sonaba me moría un poco más, no he contestado ni una sola vez.
Es decir, nada bueno sucede nunca.
No tiene sentido esperar otra cosa que no sean problemas, y a estas alturas cualquier problema que llegue nunca es pequeño o manejable, conocerlos no hace que pueda solucionarlos, solo me acerca un poco más al borde del precipicio. Llevo demasiado tiempo en zona límite, no puedo permitirme ni un paso más hacia el abismo, ya no queda suelo sobre el que caminar.
Así que he dejado saltar el contestador cada vez, y he ignorado los mensajes.
Parece fácil pero me ha consumido mucho.
A medida que se acumulaban las llamadas se iba incrementando mi ansiedad, como en una olla a presión. A finales de semana ya ni siquiera podía estar en la misma habitación que el móvil, y el sonido de la vibración... Joder, así debe sonar el infierno.
Vivir es luchar, incluso cuando parece que solo te estás dejando llevar/arrastrar por la vida, lo estoy asumiendo, siempre fue una batalla. Y una de las pocas armas que me quedan es el autoengaño.
Convencerme de que el móvil dejará de sonar. Que eventualmente la persona del otro lado desistirá, se acabará rindiendo, quien fuera que me buscase tendría que darme por muerta en algún momento (y entonces tampoco le faltaría razón).
Pero el autoengaño es una espada que he blandido durante demasiados años y empieza a perder su filo.
El móvil seguía sonando,
y paulatinamente fui enloqueciendo.
Apenas he podido dormir, me he comido las uñas hasta el hueso, sobreviviendo por el día a base de café y esperando a que acabe la jornada laboral de todo el mundo, no sólo la mía. Porque quien sea que esté llamando dejará de hacerlo cuando el sol se ponga y la gente regrese a sus casas.
Con la promesa del silencio en la noche, parecía un cadáver en el trabajo. Completamente ausente, una vez más mi cuerpo estaba allí funcionando en automático mientras mi mente ardía lejos, en un infierno metafísico que mis clientes estaban lejos de percibir.
Puedo perdonarme por eso sin autocompadecerme porque soy buena en lo que hago, y son demasiados años como para poder hacerlo perfecto aún estando absorbida por mi angustia.
Pero entonces llega la ansiada noche, y con ella termino de trabajar y miro con miedo el móvil, descubriendo nuevas llamadas perdidas y mensajes en el buzón de voz.
Para entonces estoy tan cansada y débil que, aunque sabía que el golpe vendría, es demasiado fuerte y me deja temblando.
Acabo devorando media caja de cereales antes de caer muerta en otra secuencia de horas interminables de agónico insomnio.
Cada-maldita-noche.
Luego me siento tan culpable que tengo que incrementar las horas de ejercicio hasta que me duele el cuerpo tanto como la mente.
Y entonces suena el timbre.
Estoy sola, no espero a nadie.
Me da un microinfarto, como el torrente de adrenalina que imagino que tu cuerpo segrega para activar la respuesta de huir o luchar cuando se encuentra de frente con una manada de leones rabiosos.
Paso de mi estado habitual de alerta constante al pánico más absoluto, algo me dice que quien sea que me ha estado llamando, está ahora mismo en la maldita puerta de mi casa. Y estoy acorralada.
Tardé unos segundos en reaccionar.
Todos los sonidos del mundo fueron sustituidos por un pitido constante cuando escuché mi nombre al otro lado del telefonillo desde una voz desconocida.
Ni siquiera recuerdo haber descolgado, y no entiendo por qué abrí la puerta, fueron decisiones que no recuerdo haber tomado.
Pero lo hice, y un tipo enorme con una prominente barba asomando bajo su mascarilla me lanzó una mirada fulminante. Repitió mi nombre, asentí con la cabeza y me tendió un paquete. Era el repartidor de aliexpress. Cuando lo fui a coger empezó la reprimenda más lógica del universo, he de reconocer.
Aunque debía ser pocos años mayor que yo, me echó la bronca como si yo fuera una niña, de verdad estaba enfadado, fruncía el ceño mientras me contaba la de veces que me había llamado para confirmar que estaría en casa el día de la entrega del pedido. Y aunque el pedido se había retrasado mucho - tanto como para olvidarlo- y en cierto sentido era yo la que tenía que estar enfadada por eso, además de la ironía de tener que aguantar la reprimenda del tipo, lo cierto es que me sentía tan jodidamente aliviada que no podía parar de sonreír bajo mi mascarilla.
Fue como si hubiese estado aguantando la respiración bajo el agua durante toda la semana y de repente poder sacar la cabeza a la superficie.
Acepté con gusto la bronca, me disculpé mil veces, pedí perdón... Pero me reservé el prometer que no volvería a pasar.
El móvil ha dejado de sonar.
Nunca más voy a pedir nada por Internet.
No puedo con la vida.
viernes, 19 de febrero de 2021
jueves, 18 de febrero de 2021
Ha habido cambios.
No se como explicarlo.
Estoy asustada -eso no ha cambiado-
y confusa.
¿Es así como empieza el final?
Muchas cosas siguen igual,
supongo que me resulta más fácil empezar por esas porque las tengo más claras, imagino que por costumbre.
La ansiedad sigue dominando mi existencia.
El miedo, la sensación de amenaza constante, de ser juzgada y señalada, el estado de alerta permanente.
Los pensamientos intrusivos se han intensificado, en potencia y frecuencia. Todavía puedo encerrarlos en lo profundo de mi mente cuando los detecto, pero han empezado a afectarme físicamente. Cuando uno de esos pensamientos se me cuela siento un golpe en el pecho y el corazón se me acelera, se me pone la piel de gallina y me cuesta respirar, me cuesta minutos meterlo en su cárcel mental y estabilizarme de nuevo, nunca había percibido una respuesta física tan agresiva.
También sigo teniendo problemas con la comida pero es como si hubiera olvidado todo lo que mi trastorno alimenticio me había enseñado todos estos años.
No pierdo peso.
No gano peso.
¿Estabilidad o estancamiento?
Se debe a un cambio de actitud que no controlo ni comprendo, estoy dejando de vomitar y de ayunar. A cambio estoy haciendo más ejercicio, vivo de café con leche de almendras y sacarina por el día, y por la noche... La noche ya no es refugio.
En realidad ya nada lo es. Todo lo prohibido resurge y me arrastra.
¿Por qué me comporto como si creyese que hay un futuro? ¿Es el engaño de la promesa de estabilidad?
No me reconozco a mi misma actuando de esta forma, no se qué hacer, solo quiero adelgazar hasta morir, ¿por qué no estoy haciendo exactamente eso? ¿Qué me pasa?
El vacío se expande, las horas de soledad lo apaciguan y alimentan a partes iguales.
Siempre me he llevado bien con mi soledad, eso no es un problema, pero no recordaba lo fuerte que suenan los golpes en la puerta que sella mis demonios cuando estoy sola.
No se si ellos son más fuertes, o yo soy más débil. No sé qué pasará cuando rompan las cadenas y salgan en estampida, o si lo harán algún día. La caja de Pandora es un triste chiste al lado de la mía.
miércoles, 10 de febrero de 2021
domingo, 7 de febrero de 2021
Miro alrededor y veo el mundo arder. Es algo así como lo que siempre había querido.
Pero en lugar de avivar las llamas y regocijarme ante el espectáculo, me pongo a actuar como mi propia némesis y sobrevuelo el desastre mirando hacia otro lado.
Es casi como si estuviera intentando vivir, pero juro que es sin querer.
¿Será algún tipo de mecanismo de supervivencia extremo e inconsciente que se activa cuando estas tan al límite que en realidad hace ya días que saltaste del acantilado?
miércoles, 3 de febrero de 2021
lunes, 1 de febrero de 2021
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