miércoles, 1 de junio de 2022

 Desperté
en el largo pasillo que recorre 
la casa de mis padres. 

[Tenías alrededor de once años,
¿lo recuerdas..? 
¿Recuerdas lo mona que eras..?] 
<<Hoy aniquilarías a esa niña
si te la pusiéramos delante.>>
(Ni siquiera le daría tiempo 
a decir una palabra.) 

- Recuerdo el laberinto. 
Recuerdo mirar en todas direcciones
y sólo ver paredes. 
Paredes verdes que conformaban
caminos tortuosos e infinitos
que me atrapaban.
 
Recuerdo buscar el cielo 
para intentar averiguar 
si era de día o de noche. 
Pero no había cielo. 
Sólo muros que subían. 

También recuerdo no saber 
cómo había llegado hasta allí, 
ni mucho menos salir. 
Caminaba y caminaba, 
con la mano derecha tocando la pared. 
Una pared lisa y fría como la piedra pulida. 

- el gruñido aterrador de un monstruo 
olisqueándote desde el otro lado del muro. 
Sabe que estás ahí. Te busca. Te da miedo. - 

De pronto mi mano 
pasó por encima de algo.
Noté claramente un interruptor
y rápidamente miré la pared, 
pero allí no había nada. 
Sin embargo... lo había tocado. 

Empecé a palpar la pared, 
y noté con mis dedos 
cómo poco a poco se volvía rugosa. 
Aunque yo la seguía viendo 
perfectamente lisa y verde.

El monstruo se acercaba, 
podía oírlo. 

Mis manos me daban información 
de algo que mis ojos no veían
y no encontraba el interruptor. 
Lo buscaba con más ansiedad. 
Lo buscaba con mis dedos, 
desesperadamente. 

Y de pronto oscureció.  
Como si apagaran una luz
que ni siquiera era consciente 
de que había estado encendida. 
Me vi sumida en la más absoluta oscuridad
y en el más sobrecogedor de los silencios. 

Pensé que eso era la muerte. 
Que el monstruo finalmente me pilló
y ni siquiera me había dado tiempo
a darme cuenta. 

Grité completamente aterrorizada. 

Entonces una luz se encendió de pronto
y dibujó ante mis ojos 
el pasillo con gotelé de mis padres. 
Estaba muy confusa. 

Mi madre apareció somnolienta 
y me llevó de vuelta a la cama. 
Debía de estar hasta el coño 
de mis movidas sonámbulas,
la pobre. 

El laberinto verde 
era mi sueño recurrente. 
Y siempre despertaba 
en lugares insospechados. 
Pero aquella vez es la que recuerdo
con la más vívida y plena claridad. 

Aún tengo miedo de dormirme
y "despertar" de nuevo allí dentro. 









viernes, 27 de mayo de 2022

Qué asco da la belleza.

Siempre tiene que ensuciarlo todo. 

jueves, 26 de mayo de 2022

 Bueno.

Cuando tenía 5 años me adelantaron de curso. Me salté primero de primaria, pero seguía estando en el mismo colegio, por lo que todo el mundo me tenía ubicada como "la superdotada" (cosa que yo nunca me consideré), y comenzó una campaña de bulling, violencia y marginación contra mi persona, que me persiguió hasta el instituto y bachillerato.

En mi soledad me refugié en la comida y engordé, por lo que todo empeoró. 

Yo a mi amiga imaginaria la llamaba Helena. 

En realidad tenía todo un mundo imaginario con todo tipo de personajes, construí un universo tan complejo que aún a día de hoy me persigue. 

Me esforcé mucho en mis estudios pensando que era la única manera de escapar del pueblo que me torturaba, con la esperanza prometida de que la universidad sería un nuevo comienzo, y podría empezar de cero y reinventarme. Iría a vivir a una ciudad donde nadie me conocía, ni sabía nada de mi, ni de mi pasado... podría ser quien yo quisiera. 

Pues no.

Para entonces era tarde, era una gorda antisocial aterrorizada por interactuar con otros seres humanos. Seguí sola. 
Decepción. Frustración. Ansiedad. Rabia. 
Hacia mí. 
Hacia todos. 
Así que empezaron las autolesiones, intentos de suicidio etc. La típica movida. 

El segundo año acabé en un piso compartido con una anoréxica y una bulímica. Las tres estábamos gordas, y aquel año fue un bizarro infierno que me sumió en la oscuridad de los trastornos alimenticios, que a día de hoy me han llevado a estar por debajo de mi (teórico) peso saludable. Empecé a tatuar. 

Luego dejé la universidad, el último año. Aunque mis notas habían bajado, seguían siendo buenas, pero no había futuro, ni esperanza en el horizonte. Sólo oscuridad. 

Me comió la depresión. (sigo en ello). 

Y a día de hoy me pregunto de qué coño va la vida mientras fumo petas y sobrevivo de café con leche desnatada y sacarina.



Pd. Os dejo esta joyita de temazo/videoclip que me acompañó y me sigue acompañando. 

lunes, 23 de mayo de 2022

 



Hoy me he
enamorado
de un
cadáver. 


sábado, 21 de mayo de 2022

*La suerte 
en la salud y en la virtud
está contra mi.

Empujado y arrastrado
soy siempre esclavo. 

En esta hora, sin demora, 
toca las cuerdas vibrantes...

Porque la suerte 
derriba al fuerte.
¡Todos conmigo
de duelo...!*

"Carmina Burana o Fortuna" 




Temazo. 

miércoles, 18 de mayo de 2022

 Dejar de comer no es 
un acto de superficialidad.
No dejas de comer porque pretendas
"ser guapa".

No.
Lo cierto es que dejas de comer
porque genera una falsa ilusión de
control. 

Porque, seamos honestos, 
no tienes el control 
de absolutamente nada en tu vida.
Salvo de ésto. 

Lo único que verdaderamente 
puedes controlar al 100% es 
la comida que comes,
la que vomitas 
y las horas de ejercicio. 
Además los frutos de tu esfuerzo 
son visibles y medibles, 
cosa muy escasa en esta vida. 

Es algo que
te mantiene demasiado ocupada 
como para pensar en mierdas
que no puedes controlar
y te arrastran lentamente al suicidio. 

Es decir, 
cuando llevas tres días sin comer, 
tu cerebro desesperado no puede pensar 
en nada que no sea 
comida. 
¿Entiendes? 
Bloquea todo lo demás, 
lo pasa a un segundo plano. 
Es como hackear el sistema. 

Porque es una necesidad primaria básica.
No tienes tiempo de pensar 
en lo devastadoramente triste que estás,
cuando literalmente te mueres de hambre. 

Así que, sí, tengo el control. 
Y a mi cuerpo completamente 
aterrorizado. 

Veamos dónde está el límite. 


martes, 17 de mayo de 2022

- Murió la semana pasada.
Y una gran parte de mí murió con ella. 
Ha dejado un vacío insalvable
del que nunca me voy a recuperar. 

Nunca 
volveré 
a estar 
bien. 

Cada aliento me recuerda 
que ella ya no respira más, 
y me siento culpable por ello. 
Por seguir aquí 
incluso cuando nunca tuvo sentido... 
y mucho menos ahora. 

Mis niveles de suicidio 
jamás fueron tan altos. 
Qué hago aquí. 
Qué coño estoy haciendo. 

No quiero escuchar a nadie. 
Ni quiero ver a nadie. 
No puedo seguir llorando. 
Y no sé qué hacer. 


Me sobra la vida.




viernes, 6 de mayo de 2022

 Hay hechos conocidos que conocemos,
hay cosas que sabemos que sabemos. 
También hay hechos desconocidos conocidos, 
sabemos que hay cosas que no sabemos. 
Pero también hay hechos desconocidos  
que desconocemos, 
aquellos que no sabemos que no sabemos. 

Donald Rumsfeld

jueves, 28 de abril de 2022

 Nos conocimos con seis o siete años.
Cuando todavía no sabíamos nada 
ni del mundo, ni de la vida. 
Con la piel todavía limpia y sin cicatrices. 
Nuestra única felicidad consistía 
en romper nuestros pantalones 
buscando bichos por el campo. 
-Joder, nos gustaban mucho los bichos. 

Luego perdimos el contacto por años. 
No se por qué. 

Caminaba yo un día por la calle, 
con diecisiete. 
Y el tipo que venía de frente, 
que me sacaba una cabeza 
andando serio e imponente, 
con sus músculos y su barba, 
todo de negro con pinchos y cadenas, 
eras tú. 

Me paré en seco. 
Me quedé congelada. 
Te vi acercarte. 
Trataba de asegurarme 
de que sí eras. 

Llegaste donde mí, 
y pasaste de largo. 

Era tan obvio que no me habías reconocido, 
que incluso dudé de si eras tú realmente. 
Pero eran tus ojos, joder. 
Sabes bien que nadie más en todo el pueblo
tiene unos ojos como los tuyos. Lo sabes. 
Son únicos. 

Me la jugué, estaba segura al 98%.
Fui tras de ti, te agarré del brazo. 
Tu cara de mala hostia al girarte, 
qué épico fue. 

Lo que vino después ya es historia. 
Tantas y tantas noches bajo las estrellas, 
de conversaciones profundas y absurdas, 
de botellones en descampados, 
de risas, y llantos, y alguna bofetada. 
(Siento lo de la bofetada). 
Mudanzas de muebles imposibles, 
partidas de ajedrez legendarias, 
Cascos vikingos y espadas. 
Y mucho, mucho death métal 🤟

Hoy cumplo 31 
y sigues acordándote de mi cumpleaños. 
Aunque sabes que yo nunca recuerdo nada. 
Nos vemos cuatro o cinco veces al año
desde que abandoné el pueblo, 
pero cada vez que nos vemos 
es como si no hubiese pasado ni un solo día. 

En realidad, seguramente nunca leas ésto. 
Pero supongo que no hace falta 
porque ya sabes que eres 
el mejor amigo que he tenido nunca, 
el que nadie podría soñar tener, 
y te quiero un huevo, bro. 

No dejes de existir nunca. 



viernes, 22 de abril de 2022

Ponte de nuevo ese estúpido disfraz
de persona que tiene todo bajo control
y haz como si no te quedara grande. 

Qué vergüenza das desnuda. 
Cuando nada tapa esas cicatrices. 
Cuando no puedes esconder 
quién eres en realidad. 

Y qué asco das vestida. 
Cuando te camuflas con tanta destreza, 
como si fueras una de ellos
y nadie se da cuenta. 

No lo eres. 

Martiriza y alivia a partes iguales,
¿verdad? 

Te has dividido y fragmentado 
en tantos trozos, 
jugando al despiste. 

- más veces que el maldito Voldemort-

Pero todavía sabes
cuál de todas ellas 
es la verdadera tú. 

No ha servido para nada. 
Nunca funcionará. 
Sigue así. 


martes, 19 de abril de 2022

No lo siento. 
No soy una hipotenusa
que puedas triangular. 

miércoles, 13 de abril de 2022

 Emil M. Cioran
En las cimas de la desesperación 


Nada es importante:

¿Qué importancia puede tener que yo me atormente, que sufra o que piense? Mi presencia en el mundo no hará más que perturbar, muy a mi pesar, algunas existencias tranquilas y turbar –más aún a mi pesar– la dulce inconsciencia de algunas otras. A pesar de que siento que mi propia tragedia es la más grave de la historia –más grave aún que la caída de los imperios o cualquier derrumbamiento en el fondo de una mina– , poseo el sentimiento implícito de mi nimiedad y mi insignificancia. Estoy persuadido de no ser nada en el universo y sin embargo siento que mi existencia es la única real. Más aún: si debiera escoger entre la existencia del mundo y la mía propia, eliminaría sin dudarlo la primera con todas sus luces y sus leyes para planear totalmente solo en la nada. A pesar de que la vida me resulta un suplicio, no puedo renunciar a ella, dado que no creo en lo absoluto de los valores por los que debería sacrificarme. Si he de ser sincero, debo decir que no sé por qué vivo, ni por qué no dejo de vivir. La clave se halla, probablemente, en la irracionalidad de la vida, la cual hace que ésta perdure sin razón. ¿Y si sólo hubiera razones absurdas de vivir? El mundo no merece que alguien se sacrifique por una idea o una creencia. ¿Somos nosotros más felices hoy porque otros se sacrificaron por nuestro bien? Pero, ¿qué bien? Si alguien realmente se ha sacrificado para que yo sea hoy más feliz, soy en realidad aún más desgraciado que él, pues no deseo construir mi existencia sobre un cementerio. Hay momentos en los que me siento responsable de toda la miseria de la historia, en los que no comprendo por qué algunas personas han derramado su sangre por nosotros. La ironía suprema sería darse cuenta de que ellos fueron más felices de lo que nosotros lo somos hoy. ¡Maldita sea la historia!

 " Cada vez que te oigo decir que estás gorda, me dan ganas de pegarte un guantazo.

Hay tipas que son doscientas veces tú, 
que se ofenderían mucho si te oyeran. 
Y con razón, porque tú no estás gorda, hostia."

- Bueno, no es mi puto problema. 
A veces se me escapa sin querer
lo que pienso de verdad. 
Seré más cuidadosa, supongo. 

Porque hace mucho tiempo
que prefiero que no me entiendan, 
a tener que explicarme. 

Abandonar toda esperanza 
es el primer paso del camino
que emprendí hace años. 
Así que no espero comprensión. 
Ni la necesito.

No soy una princesa, 
soy una jodida vikinga.
Y el dragón no me aprisiona, 
es mi puta mascota. 

Así que adelante. 
¿Para qué hablar 
si podemos resolverlo todo
a guantazos? 



sábado, 9 de abril de 2022

 Destrozada por las costuras,
supongo que me despediré una vez más. 
Haz que sea difícil de creer. 
De todos modos sólo soy
un desperdicio de oxígeno. 

-En mis sueños 
tus lágrimas no caen, 
estallan a mi alrededor.

*No... No estoy sintiendo
esta situación *

- Huye.
Trata de encontrar 
ese lugar seguro donde esconderte.
El mejor lugar para estar 
cuando te sientas... 
como yo. 

Sólo retrocede 
antes de que rompa. 

lunes, 4 de abril de 2022

 Le conté mi secreto más grande
Y me dijo que no estaba tan delgada.

jueves, 31 de marzo de 2022

Imagina confesarle a tu gente más cercana 
que a veces - a menudo-
fantaseas con genocidios y ríos de sangre. 
Con la extinción humana total y absoluta. 
Que te jodieron tanto y tan profundo, 
y que fuiste tan débil 
y tan incapaz de defenderte, 
que te convertiste en un monstruo
y sueñas con ser una maníaca homicida.

Imagina sus caras por un momento. 



miércoles, 30 de marzo de 2022

Echas fuera el dolor, 
a veces dentro.

Soy nada menos 
que una completa catástrofe. 
Ok.

Dios! Qué carajo está mal? 
Actúas cómo si lo supieras 
todo el tiempo. 

-Tu tiempo apesta, 
tu silencio es una bendición.-

Qué diablos - hice - para merecer - ésto? 

Dame cualquier razón 
por la que te necesitaría. 
Dame cualquier razón 
para no joderte. 

- pica, hierve, se pudre y respira - 

Mejor sin amigos. 
Reducir la manada, 
exprimir el dolor. 

Tus insultos se atascan en mis dientes
mientras rechinan. 
Más allá del buen gusto, 
en camino a los malos presagios... 

Disminuyo, 
mientras mis síntomas aumentan. 



martes, 29 de marzo de 2022

*Un grito desgarrador atraviesa la noche.*

No sé quién eres. 
No te conozco. 
Pero estoy contigo. 

Soy la otra persona 
que está despierta esta madrugada
en toda la maldita ciudad. 

La única que te escucha cuando gritas. 

No sé qué tan mal está tu vida,
pero te entiendo. 

Así que hazlo, 
no hay problema. 

Yo te escucharé, 
aunque no digas nada, 
aunque tú no lo sepas, 
para que no sea en vano.


viernes, 25 de marzo de 2022

 Hoy un cliente me ha preguntado
antes de empezar
si disfruto de mi trabajo. 

- Por supuesto. 
Además, hoy será divertido.

Algo en mi sonrisa bajo la mascarilla
le ha dejado intuír lo que yo ya sabía,
lo que se le venía encima. 
He notado cómo se asustaba, 
y ha preguntado muy serio:

- ¿disfrutas de hacerle daño a la gente? 

He encendido la máquina. 

- Piénsalo, los tatuadores somos 
los torturadores del siglo XXI. 
Nuestras víctimas vienen voluntariamente
y nos pagan por infligirles dolor, 
a menudo durante horas, 
bajo el pretexto del arte. 
¿Quién no lo disfrutaría? 

Me ha mirado muy raro. 
Creo que le ha dado envidia. 

- ¿listo? No te muevas. 

Ha sufrido como un perro. 
Ha sido muy divertido. 
Me encanta mi trabajo. 




Ay, que me corro. 

jueves, 24 de marzo de 2022

Todos mis diarios están 
escritos medio en clave. 
Puede que parezca poesía, 
pero sólo es vergüenza. 



Anoche pidieron pizza.
- Odio comer en público, 
pero me comí dos trozos. - 
Los demás se acabron las suyas. 

Para ellos era la cena. 
Para mí, la primera comida en dos días.
Nadie lo habría adivinado nunca. 

Así que hoy, 
las voces están MUY enfadadas conmigo
y desde primera hora sólo me gritan
"GORDA!" 

Y ahora, 
tendré que hacer ejercicio extra
para que se callen de una vez
y me dejen tranquila. 

Estoy lidiando con ello.
Me lo merezco. 

martes, 22 de marzo de 2022


 Soy amiga del monstruo
que vive debajo de mi cama. 
*Se lleva bien con las voces
de dentro de mi cabeza*


*Out of context*

lunes, 21 de marzo de 2022

Acabo de ser consciente 
de que no es habitual 
ni (por lo visto) *normal* 
que la gente camine por el mundo 
mirando al suelo. 

Qué cosas. 
Me pregunto 
a dónde puñetas miran.



 Me habría encantado ver mi propia cara
cuando me di cuenta de que 
estaba usando mi personalidad 3
con el grupo de personas 
para el que diseñé mi personalidad 7.

Es gracioso lo mal que se me da 
intentar parecer humana. 

jueves, 17 de marzo de 2022

No soy de este planeta.
No sé a cuál pertenezco, 
puede que no pertenezca a ninguno. 
Quizá tan sólo soy una anomalía 
fruto de un error de la casuística
a modo de bug, un error. 

- Inflando las estadísticas 
de los que sobramos. -

No quiero nada de esta vida. 
Nada de lo que este mundo pueda ofrecer. 
Nada despierta ya en mí 
el más mínimo interés. 
Nada. 

Todo cuanto hago tiene 
un alto componente de distracción. 
Tan sólo mantenerme distraída 
el mayor tiempo seguido posible 
para olvidar que existo, 
hasta que deje de existir. 

Supongo que 
es lo que hace todo el mundo. 




lunes, 14 de marzo de 2022

Resiste.
Para. 
Piensa. 

Al final todo cobrará sentido. 
¿No? 

- Hay una modelo muerta
en el suelo del baño. - 

¿No te encanta tener
problemas de blancos? 

Joder

A veces me veo a mi misma 
siendo atropeyada 
por una línea infinita de coches.

Y eso me tranquiliza. 

domingo, 6 de marzo de 2022

Sucedieron dos grandes cosas
durante la cuarentena:

1- El concierto en directo de Underoath. 
2- La cancelación de las fallas

*Pasaron otras muchas cosas geniales
durante aquel primer gran confinamiento. 
Pero esas, sin duda, fueron las mejores. *

1. Nunca habría podido ver 
de ninguna otra manera
un concierto en directo 
de mi grupo favorito del universo. 
-por una hora tembló el edificio-
Pero todos los vecinos
estaban tan acojonados por el virus
y tan hasta las pelotas de todo, 
que nadie se quejó por el ruido. 
Y mi ansiedad social no es un problema
cuando somos sólo dos 
saltando por toda la casa. 
Es posible que fuera, seguramente, 
el mejor momento de mi vida. 

2. Odio las fallas. 
Y a los falleros, con sus
PETARDOS DE MIERDA. 
Muerte a todos ellos. 



viernes, 4 de marzo de 2022

Los gorros, bro. 
Los gorros rusos xd


 

No lo ves. 
Tranqui, no es tu culpa. 
Soy experta en jugar al despiste. 
Quizá te des cuenta algún día 
de que toda habilidad humana
proviene de un defecto.

Hay algo dentro de mi...
algo en vosotros que desprecio. 
Es tan obvio. 
Es el ápice de mi consecuencia. 

Voy a vivir con mis remordimientos. 
Voy a morir por mis decisiones. 
- No puedo aceptar que todavía 
no encuentre esto extraño - 

A la luz de mi capacidad de sentir rechazo
me alejo de todo con una sonrisa. 
La agonía del cinismo está en todas partes. 
Está en cada día. 


martes, 1 de marzo de 2022

 LLORA,
que tengo sed. 

viernes, 25 de febrero de 2022

- Cuando te das cuenta de que el mundo
empieza a estar tan mal
como has estado tú siempre
por culpa del mundo: 



jueves, 24 de febrero de 2022

 Estamos nadando
en el mismo océano de siempre. 
Ese en el que no te importa 
rescatarme
Hay agua en mis pulmones otra vez. 


El sabor a sal apenas me deja sentir 
tu apatía. 
-Es una pena, 
se te da tan bien. 

Un último abrazo
debajo de la fría luz de la luna,
donde creo cada mentira que me dijiste. 
Dime una vez más que estoy a salvo. 
Ten los huevos. 

No puedes hacerlo. 
No puedes. 

Prefiero morir 
a hundirme contigo. 




Me gusta cuando
estoy sola e ilocalizable.

Cuando nadie sabe 
dónde estoy
o qué estoy haciendo. 

Es que cuando estoy sola soy infinita. 
Pero cuanta más gente me rodea
más pequeña me hago. 

Me convierto en una bolita diminuta
e infinitamente densa. 
Tangible

Pero en la soledad desaparezco, 
me evaporo y expando, 
y dejo de ser yo, 
porque no hay alrededor 
nadie para definirme.

Como el sonido del árbol que cae
cuando nadie está ahí para escucharlo. 

Quiero ser ese sonido. 





martes, 22 de febrero de 2022

 Sácatelo del pecho.
Mantén tus pies firmes
y concéntrate

Tiene que haber
algún terreno estable
sobre el que caminar. 

Pasa página
y tranquilízate. 
Tranquilízate, chica. 

-Entierra tu cabeza en tus manos
y húndete en ti misma. -

¿A qué le tienes tanto miedo?
Si de todos modos
has muerto ya
como mil veces. 

lunes, 21 de febrero de 2022

.- Lo sentimos, ha llamado a un número que se ha desconectado o se encuentra fuera de servicio. Si cree que se trata de un error, compruebe el número marcado e inténtelo de nuevo. 

1-1-2, ¿cuál es su emergencia?
1-1-2, ¿cuál es su emergencia?
¿Hola? ¿Cuál es su emergencia?
¿Cuál es...?

Inhala, exhala, Inhala, estás bien. 
Todo está en tu mente.

Concéntrate en el sol naciente,
reduce la velocidad. 

- Estoy bastante segura de que no tengo suerte y no tengo amigos.

Baja, cálmate, bebiste demasiado. 
Es repugnante y obvio (¡Dios!) 
Joder, respira y comprueba el pulso. 
Nadie sabe que estás aquí sola. 

CHSSS... 

Corta las luces, enfréntate a ti mismo. 
No estamos soñando, esto es el infierno. 

domingo, 20 de febrero de 2022


 

Temo al futuro que
será mío. 
-Demasiado oscuro para ver,
demasiado ruidoso para escuchar.-
Y el pasado tiene sus manos 
alrededor de mi cuello. 

Simplemente ser consciente
no es suficiente, 
¿VERDAD? 

Piensa antes de cruzar la línea. 
Piensa cómo es el comienzo, 
colapsando sobre el final. 

¿Estás comenzando una nueva tendencia
o solo persigues tu cola de nuevo? 

Seamos honestos:
No tengo corazón, 
no podría importarme menos. 

Restablece el ciclo. 
¡RESTABLECE EL Ciclo! 
-Toma cobertura, 
esto podría durar toda la noche. 

En fin, 
tengo cierto gusto 
por la apatía. 



martes, 15 de febrero de 2022

Año 2032.
He sobrevivido 
a la vigésimo séptima ola de Covid
gracias a ser una antisocial con tendencia 
al ostracismo autoinfligido. 

He vendido mi globo ocular izquierdo. 
Y un riñón. 
Y a mi abuela. 

Ya sabes, desde que Putin nos cortó el gas, 
el pluriempleo y la prostitución 
ya no eran suficiente
para pagar la factura de la luz. 

Aunque al menos la radiación 
de las bombas nucleares
alumbra el cielo nocturno 
con ese romántico resplandor verdoso. 
Como una cínica y letal aurora boreal. 

A los Youtubers les han convalidado
(por fin) el título de medicina. 
Y el de vulcanólogos. 

Y a nadie parece importarle 
que los pantalones de campana
y las jodidas hombreras 
vuelvan a estar de moda. 

Debería haberme suicidado
en el primer confinamiento. 
El último día de la primera cuarentena.